Lo primero que se me viene a la cabeza
cuando escucho la palabra “música” es evasión. Cuando deseamos
que el mundo se evapore, simplemente nos ponemos los auriculares y
dejamos que la música suene más alto que el mundo que nos rodea.
Una canción, una melodía, una banda o
cantante, un músico, no es solamente eso. Pueden transformarse en
personas, en momentos. Puede decir describir exactamente lo que está
pasando en tu vida o como te sientes. Puede calmar un llanto o
provocarlo. Puede hacernos bailar y reír.
La música es... el único amigo que
nunca te falla. Es revolución, actitud, personalidad. Es lo único
que nos cura cuando sentimos que todo es una mierda. Una vía de
escape, otra dimensión donde ser nosotros mismos sin sentirnos
presionados por la sociedad en que vivimos. Es otra vida en la que no
hay dolor. Muchas veces, la música nos da mejor apoyo del que puede
darnos una persona.
La música es amplia, sin límites ni
fronteras. Nos hace sentirnos identificados, nos conecta con otras
personas
Música es una droga legalizada,
felicidad, vida.
Es la octava maravilla del mundo, el
único idioma universal.
Pero ante todo, la música es un estilo de vida .
