30 de enero de 2014

Libros

Ese pequeño gran mundo que para muchos de nosotros es una vía de evasión, donde olvidarnos de los problemas y dejar volar la imaginación. ( me ha salido una rima jajjaja. OKNO)
Para mí los los libros son... lo mejor que tengo en este mundo. Me puedo tirar horas y días enteros leyendo uno. Lloro, rio y sufro con los personajes y más de uno se queda atrapado en mi corazón para siempre. Espero con ansias la próxima entrega de una saga y he llegado a acampar a las afueras de una librería. Soy de las personas que piensan que una noche con un buen libro es mucho mejor que una noche de borrachera.
Los libros son mejores que las películas, y el que diga lo contrario miente. Las cosas son así. Aunque... ¿A quién no le gusta ver su libro favorito en la gran pantalla?
Si tuviéramos que elegir un libro, solo uno, la cabeza nos explotaría. Empezamos con Kika SuperBruja o los tebeos de Asterix y Obelix o Mortadelo y Filemóin. Pronto cambiamos esos libros por los de Harry Potter y ahora leemos novelas de suspense, policíacas o románticas (o en mi caso, volvemos a leernos a Kika...).
Aunque no tengo un libro favorito, si puedo decir un libro que marcó mi vida y una saga que nunca me cansaré de leer.
El libro es “El cielo está en cualquier lugar” de Jandy Nelson y especialmente una frase de ese libro <<Es nuestra historia y la contamos como queremos>>. Mi vida ha dado mil vueltas y siempre me he sentido como un extra en mi propia historia. La historia de esa pequeña escritora incapaz de superar la muerte de su hermana y ese chico nuevo que roba su corazón ocupa un lugar muy importante en el mio.
Y luego está la trilogía de “Goshgirl”, de Tonya Hurley. Esa trilogía es simplemente perfecta a mi modo de ver. Me han enseñado que lo más importante no es ser popular, que la amistad no tiene barreras y que hay que arriesgarnos por las cosas que queremos. Charlotte es un reflejo de mi misma y... no tengo palabras.
En resumen, la lectura es un mundo aparte al alcance de todos nosotros y ocupa un lugar muy especial en mi vida. Dicen que los libros abren las mentes y que un lector hoy, es un genio del mañana.
Os dejo varias imágenes, por que una no es suficiente.














12 de enero de 2014

Relato #1: Padre soltero.

Pi-pi-pi
Maldito despertador, siempre interrumpiendo mi sueño en la mejor parte.
5:30 de la mañana. Me levanto y me meto en la ducha para despejarme y me pongo a pensar en mis cosas. Por ejemplo en lo mucho que he conseguido a mis 23 años. Tengo mi propia guardería, la más famosa de la ciudad, vivo en mi propia casa y mis mejores amigas son mis empleadas. Se podría decir que vivo bien. Aunque me falta vida social. La guardería es mi vida, simplemente eso.
Cuando me doy cuenta, voy tarde y tengo que abrir la guardería en 15 minutos, por lo que rápidamente me visto, cojo una manzana de la cocina, y me pongo en marcha hacia mi negocio que esta a cinco minutos andando.
Cuando llego, ya está el señor Muller con la pequeña Lux en brazos. Cojo a la pequeña en brazos y pido perdón a su padre, que se queda mirándome. Odio esto. Muchos padres se quedan mirándome descaradamente. Y eso que mi cuerpo es normalito. Soy delgada, quizás demasiado. Mi pelo castaño oscuro y ligeramente rizado me llega por debajo del pecho y no es que sea muy alta. Aunque he de reconocer que mis ojos son preciosos. Marrones verdosos. Los amo.
Volviendo al tema, pongo a la pequeña de 2 años a ver una película de Barbie y me pongo manos a la obra.
(…)
Son las 18:30 y acabado el jaleo de la merienda y que solo quedan un par de niños, me relajo un poco y me pongo con el papeleo en secretaria.
- Perdone, ¿la gerente? - Levanto la vista y veo a un chico joven, de unos 26 años con un niño que no debe pasar de los 3 años en brazos. Es rubio tirando a castaño y lleva tupé. Alto y musculoso. El brazo izquierdo está lleno de tatuajes, formando una falsa manga. Y tiene unos ojos mieles que me dejan embobada durante unos instantes. -Está buenísimo- pienso.
- Yo soy la dueña y cuidadora jefe. Digo con profesionalidad- ¿Qué desea?
- Verá, soy nuevo en la ciudad y necesito una guardería Querría apuntar a mi hijo.
- Por supuesto, rellene este formulario. Puede dejar al peque aquí mientras lo rellena.
Baja al niño de sus brazos y este empieza a llorar. Sin pensármelo, lo cojo y le hago un par de tonterías, con lo que el niño deja de llorar.
- Nunca había dejado que nadie lo coja aparte de mi. Y menos dejar de llorar.- Dice el padre asombrado.
- No se, caigo bien a los niños y este pequeñín es una monada. ¿Cómo se llama?
- Alex, Alex Mallete Y yo soy Drew. Encantado. Pone aquí en el formulario que tenéis descuentos para madres solteras, ¿Se aplica también a padres?- ¿Es padre soltero? Wau.
- Por supuesto. Se trata de un 30% de descuento en las tasas.
Veo como marca un par de cosas más y me da el formulario. Lo reviso y le doy el visto bueno.
- Bueno señorita...Katrina. - ¿Cómo sabe mi nombre?- Lo pone en la placa. Dice como si me hubiera leído la mente.- Adiós, y hasta mañana.
Vuelvo al trabajo y preparo las cosas para mañana, limpio la guardería y vuelvo a casa pensando en Drew.
(Varios días después, 22:12)
- Chicas, iros ya, yo me quedo, no os preocupéis. - ordeno a mis empleadas y amigas, pues deberían haberse ido hace varias horas.
Yo tendría que estar en casa, relajándome mientras me doy una ducha, para después cenar mi ensalada de todos los días e irme a dormir. Pero en cambio estoy en la guardería, esperando a que Drew venga a por Alex. Y no es el primer día. Muchos días debe quedarse echa horas extras. Aunque tampoco lo culpo, debe de ser duro mantener a un niño de dos años y medio él solo.
A las 22:43, Drew aparece.
- Hola, perdón por llegar tan tarde, el jefe me ha puesto una reunión a las 8 y tenia que terminar los papeles para el juicio de mañana – Si, el padre soltero es abogado- ¿Estás sola?
- Si, el resto de cuidadoras se han ido ya. - digo mientras salimos, genial, encima llueve.
- ¿Puedo hacer algo para compensarte lo? Te invito a comer, donde tu quieras.
- ¡¡¡¡McDonald!!!!- Dice Alex.
- Creo que alguien ha decidido por nosotros.- digo mientras rio levemente.
- ¿Tienes coche o algo? Pregunta mientras avanzamos hacia un Land Rover Evoque. Que cochazo madre...
- No.
- Entonces sube.
Durante el camino, hablamos de temas tribales. Me cuenta que tras el nacimiento de Alex, la madre los abandonó a ambos. Yo le cuento como estudié jardín de infancia en contra de la voluntad de mis padres y como después inauguré el negocio y este se convirtió en un éxito. Me doy cuenta de que tenemos muchas cosas en común y cuando reacciono, estamos en el famoso restaurante de comida rápida a punto de pedir.
- Un menú Big-Mac doble con coca-cola, un Happy-Meal con agua y...- me mira esperando que responda.
- Otro Happy-Meal, con fanta de naranja por favor.
Me sonríe e inmediatamente, sonrió yo. De repente me doy cuenta de que lo que llevo sintiendo en el estomago un buen rato no es tanto hambre como.... ¿Mariposas? Nunca he creído en eso pero...
- ¿Katrina? ¿Estás?
- ¿Eh? Si perdón, ¿que decías?
- Que vallas cogiendo mesa mientras yo espero el pedido.
Le doy la mano a Alex y me pongo en una mesa vacía mientras sigo pensando. Ahora que me doy cuenta, llevamos un tiempo tonteando cuando el deja o recoge a su hijo.
Drew llega con dos bandejas y las deja en la mesa. Cenamos mientras hablamos tranquilamente, mientras mi cabeza no puede parar de pensar en mil cosas, aunque su nombre resalta en mis pensamientos. ¿Me gusta? - ¿Aún lo dudas?- me responde mi subconsciente.
Terminamos de cenar e insiste en llevarme a casa, a pesar de que no hace falta, ya que hace tiempo que ha dejado de llover.
Cuando estamos en frente de mi casa, mi cabeza aún da vueltas, aunque en realidad no ha parado en toda la noche. Bajo rápidamente del coche susurrando un adiós y sin cambiarme, me voy a la cama intentando que mi mente y mi corazón se pongan de acuerdo.
(…)
Han pasado 2 meses desde la primera vez que cené con Drew y la verdad, es que mi cerebro y mi corazón siguen sin aclararse.
Hemos cenado más de una vez, siempre que el llegaba más tarde de la cuenta y siempre en restaurantes de comida rápida.
Ahora mismo estoy poniéndole el abrigo a Dylan, sus padres ya están aquí. Cuando me levanto, me encuentro con sus ojos miel mirándome embobado. Vaya, a si que no solo me pasa a mi.
Aviso a Alex de que su padre está aquí y mientras le pongo el chaquetón y la bufanda tal y como he hecho minutos antes con Dylan, Drew empieza a hablar.
Esto... ¿haces algo esta noche? Mi madre está en la ciudad y se a ofrecido a quedarse con Alex. Pensé que podríamos salir a cenar los dos... solos.- Dice rascándose la nuca. Está nervioso y eso me hace gracia.
¿A tu madre no le importará? No sé... ha venido a ver a su hijo y a su nieto...
La verdad es que cuando le hablé de ti, se ofreció.
En ese caso acepto.- respondo, y veo como suelta un pequeño suspiro de alivio.
Te recojo a las 9 ¿te parece bien?
Claro.
En ese caso te veo en dos horas.
Veo como sale por la puerta y reacciono: ¡2 horas! Tengo solo horas para arreglarme.
Nicola, puedes cerrar tú la guardería, tengo que irme- le pido a mi mejor amiga. Esta asiente y yo prácticamente corro hasta mi casa.
Una y media después estoy duchada, con el pelo planchado y a punto de volverme loca frente al armario. ¿Dónde me llevará? ¿Me pongo un vestido o será demasiado formal? Mi cabeza va a explotar. Finalmente, veo el conjunto perfecto. Un vestido rojo que me puse en la boda de mi hermano. Tiene cuello barco, encaje, un poco de vuelo y no es muy corto, por encima de las rodillas. Aunque el vestido es formal, consigo darle un toque urbano poniéndome una chaqueta de cuero negra y unas botas moteras con algo de tacón.
Me maquillo levemente, la raya negra, rímel, gloss rosa suave y justo cuando termino de ponerme las horquillas en mi pelo suena el timbre.
Bajo rápidamente no sin coger el móvil, la cartera y las llaves y meterlas en un pequeño bolso negro también.
Cuando llego abajo, lo encuentro recostado en el coche con unos pantalones negros que le quedan genial y una camisa azul marino que le da un toque no muy formal.
Me saluda con un beso en la mejilla y me abre la puerta del copiloto. Después entra él en el coche y nos ponemos rumbo al restaurante. Durante el trayecto, ninguno habla, y creo que es porque cada uno va metido en su propio mundo.
Cuando aparca, me sorprendo al ver que estamos en un restaurante tailandés, mi favorito, y que por suerte la ropa escogida es la correcta.
Entramos y nos sentamos en una mesa reservada. Miramos la carta y pedimos. De nuevo, el silencio vuelve a reinar y esta vez si es incomodo. Por suerte el rompe el hielo.
Ese vestido te queda genial.
¿Si? Me ha costado mil encontrar algo decente- me sincero.
Pues el vestido es perfecto.
Nos traen la comida y empezamos a comer mientras hablamos de temas aleatorios. Cuando acabamos, lo noto mas nervioso que de costumbre.
Esto... no se por donde empezar. Mejor ir al grano. Me gustas y las veces que hemos salido me lo he pasado genial. No se si yo te gustaré, pero tenia que intentarlo y si no te gus...- Decido cortarlo, aunque me cueste hablar.
No digas nada. Es decir, me gustas, y yo también me lo he pasado genial contigo. Enserio.
Entonces... ¿Saldrías conmigo?
Claro.

Después de esto, se levanta y sin esperarme lo, me besa. Y en ese momento se que esta historia de amor solo acaba de empezar.
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Se que nunca he subido relatos, pero he soñado esto hoy y me ha gustado. Llevo toda la tarde intentando ponerlo por escrito y que no pareciera demasiado largo, y ha salido esto.
Decir que las visitas han bajado mucho aunque esos dos lectores que tengo en la última entrada me han hecho caso y le han dado al "+1", al que podéis darle sin necesidad de tener cuenta de blogger (¬¬)
Pues nada, espero que os haya gustado y queréis más relatos de este tipo, comentario o twitter (@katrina_T_B)
Un beso lector@s. 

11 de enero de 2014

"Demasiado amigas"

Hoy hace un año desde que la amistad con mi antigua mejor amiga se rompió y no puedo evitar preguntarme que hubiera pasado si siguiéramos unidas.
Posiblemente no habría cambiado mucho. O eso quiero pensar.
Hoy miro atrás y me doy cuenta de que estaba demasiado atada a ella y que eso no me dejaba relacionarme abiertamente con gente. Siempre he sido tímida y siempre he tenido miedo a no encajar. El relacionarme ella me daba confianza, pero solo con ella. Me dejaba manejar demasiado y terminaba haciendo lo que ella quería como una marioneta.
Quizás la forma en la que dejamos de relacionarnos fue un poco ( muy) brusca pero se que si no hubiera sido así, lo más seguro es que seguiríamos siendo mejores amigas.
Mi relación con ella hizo que después de 3 años, siguiera sin relacionarme con nadie más de mi curso y eso ahora esta pasando factura.
¿Que si me arrepiento de haber cortado la relación? No. He aprendido a valorarme y a no pensar que no le voy a cae bien a la gente.
He aprendido a ser yo misma, no una marioneta. A girarme ante los insultos, a defenderme. A no buscar una segunda opinión ante todos mis actos. A que equivocarse no es malo, sino todo lo contrario. A valorar todo lo que tengo, sobre todo a mi familia.
La razón de esta entrada es... no lo se sinceramente. Posiblemente por que muchas de vosotras es posible que tenga una amiga a la que está demasiado atada y eso no es bueno.
Simplemente deciros que no tengáis miedo de alejaros de vuestros mejores amigos o grupo, hay un mundo entero por descubrir y si no hacemos ahora, ¿Cuándo?
Un beso enorme a tod@s.
Pss: Pedir que si habéis leído la entrada, poned me algún comentario o dadle a “+1”, que no cuesta nada.



3 de enero de 2014

Creer en ti misma, SER tu misma.

*Entrada dedicada especialmente a las chicas*
Todas nos hemos mirado al espejo alguna vez y hemos pensado -Me doy asco-
Pero el espejo puede mentir, no muestra lo que hay dentro.
Da igual que seas alta, baja, que seas delgada o no lo estés. Que tengas unos ojos bonitos o sean normales. Que lleves gafas o aparato. Que no sepas bailar o cantar. Lo realmente importante es que seas tú misma y estés  a gusto con ello.
Todos somos perfectamente imperfectos y eso es lo que nos hace únicos e inigualables.
Hablo, como siempre y lo sabéis, desde la experiencia y desde mi opinión. Pero estoy segura de que muchas de vosotras os sentiréis identificadas.
A mí siempre me han insultado por todo. No soy una fiel seguidora de las modas,  mis gustos musicales no están definidos *a excepción de mi odio por el reggaetón* y nunca he sido muy sociable. Madure demasiado rápido pero sigo siendo muy infantil cuando me conoces. Las dificultades de la vida me han hecho crear una coraza gracias a la cual nadie ha sabido durante mucho tiempo mis verdaderos pensamientos.
Mi rutina diaria era ir al instituto, tragarme los insultos, llegar a casa a casa y llorar. Pero llega un momento en el que explotas y los demás empiezan a decir cosas como que  no eres así, que porque dices las cosas que dices, que porque críticas a gente que te insulta sin conocer, cuando fueron ellos mismos los que hicieron eso en primer lugar.
Y ese es el problema de esta sociedad. Todo el mundo critica a todo el mundo y nadie hace nada al respecto. Luego, cuando cierta adolescente se suicida o se llena de cortes, dicen que era buena persona, que no tiene razones para hacer esas cosas.
Frente a esto, lo mejor es volverse y contestar -¿Es acaso tú no tienes defectos?- No lo dejes pasar.
Siéntete orgullosa de quien eres. Nadie es perfecto.
Piensa que tu enemigo son las personas, no el espejo. No insultan por que tengas un defecto, un complejo; insultan por que tiene la necesidad de tener un objeto de burla.
Así que simplemente sigue adelante con tu vida y no te preocupes por nada ni por nadie, lo único que debes tener en cuenta es lo que pienses tú de ti misma y las únicas opiniones que deben importarte son las de tu  familia y mejores amigos. Eres tú quien pone los límites, no ellos.

Porque eres como eres y si no les gusta, no naciste para complacerles, si no para ser feliz.

















1 de enero de 2014

Año Nuevo, Vida Nueva

En estas fechas es cuando la gente la gente se pone a mirar atrás y valora otro año más todo lo vivido. Es cuando nos damos cuenta de la gente que nos ha traicionado, de los nuevos amigos, de los momentos más tristes, de los recuerdos de diversión, de las noches sin fin, de ese amor de verano que más de uno ha tenido. De esa noche que ojala pudieras borrar de tu memoria y de esa persona que nunca olvidarás y a la que sabes que no volverás a ver. De los fallos cometidos, de las locuras con tus mejores amigos.
Es tiempo también de los propósitos de año nuevo, que seguramente en febrero dejaremos a un lado y nos acordaremos en las próximas navidades. Es tiempo de familia, de unión, de dejar las diferencias a un lado y mirar el lado positivo a todo. Puede que el año haya sido bueno o malo, pero este 2014 lo superara posivitivamente en todo.
Simplemente, desearos un muy feliz 2014 a tod@s mis lector@s, que os quiero mogollón por el apoyo que dais, por que sin él, este blog no existiría.

Feliz Año a tod@s¡¡¡¡